domingo, 3 de mayo de 2009

Y así fue...

Y así fue, ahí estaba yo esperándote. Después de tanto no lo hubiera imaginado, pero así era.

Confundí tu coche algunas veces y tontamente saludé a algunas personas que me veían con cara de sorpresa, tal vez por la confusión o tal vez por mi atuendo. Hoy fue así, todos volteaban a verme. Por bonita, por ridícula, por interesante, por folclórica, por el buen gusto, por el malo… ¡quién sabe!

Llegaste con esa sonrisa y esos ojos que me encantan, subí al coche y no pude evitar saludarte con un beso en la comisura de los labios, no te conformaste con eso y buscaste el beso en la boca. Cedí. También lo deseaba. Iríamos a comer y no sabíamos a donde, propusiste el mercado, supe que no querías ir allá pero necesitabas tiempo para pensar en otro lado, yo definitivamente no tenía ganas de proponer algo. Emprendimos el camino y se nos cruzó un cafecito, pensé q no era tanta coincidencia y que seguramente tú ya habías ido, más tarde lo confirmé.

El lugar estaba lindo, la comida buena, la compañía inmejorable para ese momento. Platicamos muy a gusto, contándonos los pormenores de los últimos meses. Yo de mi viaje, tú de tu tedio, yo
de mi depresión, tú de tu amargura. De todo un poco. Comimos rico… comeríamos mejor.

sábado, 2 de mayo de 2009

Pongámonos de acuerdo

Viviendo siempre a deshoras, queriendo sin querer. Y es que no, que eso no está bien ¡tantos porqués convertidos en peros!

¿Loca yo?

Dicen que de músico, poeta y loco, todos tenemos un poco. Tengo 24 y lo único que tengo es locura.