jueves, 31 de mayo de 2012

El cuento mal contado.

Ella sigue creyendo que contaron mal su cuento, ¡pobre! nadie le entiende, todos creen que ha enloquecido, que perder a su amor la ha dejado deschabetada, que al irse aquél hombre se llevó los últimos rastros de cordura que le quedaban, si es que poseía algunos. Será que nunca los tuvo.

Ella insiste en que el narrador se equivocó, que contaron mal su cuento.

Está perdida, ya le han puesto la bata blanca e inutilmente continúa intentando convencerlos de que no está loca, que su cuento así no terminaba. 

Yo no puedo hacer nada, no puedo decirles que fui yo la que por diversión cambió el final. En fin, confesarlo ahora y contarlo de nuevo sería un desastre. Mejor así.


lunes, 28 de mayo de 2012

El columpio rojo.

Nada. Una, dos, tres veces, nada.

Noches frías con luna amarga.

Frío, ansiedad, miedo, vientos.

Incertidumbre, dolor de panza, querer huir, envidiar.

Sola.

Sola una, dos, tres veces.

Nada.

Columpio rojo, siempre de noche, siempre con luna.



Deseo cumplido, sonrisas, luna brillante, aire fresco, noche estrellada.

Deseo cumplido.

Abrazos, alientos.

Tú y más de ti.

Tu aroma.

Alegría, emoción, ojos brillantes, intantáneas, fugacidad...

Columpio rojo, siempre de noche, siempre con luna.

Tal vez, solo tal vez es que el columpio y la luna influyeron (sin que yo me diera cuenta) para que me enamorara de ti.