Y pienso que tal vez solo sea tiempo lo que me falta para enamorarme de ellos, de ellos que llegan a mi vida con sus vidas anteriores, a mi vida complicada, a mi vida agitadamente cotidiana. Llegan a mi vida pretenciosa, mi vida que pretende ser la muy interesante y que al final siempre es lo mismo. Un café el lunes, y el bar en martes, cervezas los miércoles y alguna inauguración en jueves, los viernes de amigos, sábados de fiesta y domingo en familia. Siempre así, con un libro en la bolsa, aunque a veces solo pueda leer dos párrafos, si es que me toca asiento en el metro y el cansancio de esta vida agitada me permite tener los ojos abiertos y la mente despejada.
Ellos llegan y me gustan y yo pienso que no tengo tiempo, tiempo para conocerlos, con concierto y cerveza en lunes e inauguración en martes, cafecito en miércoles y cine el jueves, con viernes de amigos, sábado de fiesta y domingo en familia, no hay tiempo, nunca hay tiempo.
Y ellos continúan su camino, se van lejos y yo me quedo con mi vida agitadamente cotidiana.
Ellos llegan y me gustan y yo pienso que no tengo tiempo, tiempo para conocerlos, con concierto y cerveza en lunes e inauguración en martes, cafecito en miércoles y cine el jueves, con viernes de amigos, sábado de fiesta y domingo en familia, no hay tiempo, nunca hay tiempo.
Y ellos continúan su camino, se van lejos y yo me quedo con mi vida agitadamente cotidiana.
Tremendo no? Yo estoy convencido de que nunca me volverè a enamorar.
ResponderEliminarOjalá puedas darte una vuelta por mi blog, no he recibido comentarios tuyos.
ResponderEliminar