Ya lo sé, me viste y te gusté, querías hablarme, pregutarme mi nombre e invitarme algo. Yo sonreía y me encantó tu forma de mirarme, cuando estuve más cerca quedaste desconcertado, me esperabas, pero no creías que fuera yo, siempre fui yo y ya nos conocíamos, ahí habíamos quedado de vernos, esa era nuestra cita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario